Jan Stöhr

59140004
enero 22nd, 2015
|

En noviembre de 2013 con el eslogan “Jan Stöhr Weltreis” salió de su ciudad Regensburg (Alemania) para empezar un viaje solitario por el mundo. Visitó entre otros India, Nepal, Tailandia, Laos, RPA, Zimbabwe, Brasilia, Argentina, Bolivia y Perú. Le conocimos una semana antes de su vuelta a casa y conversamos sumergidos en aguas calientes de las termas en Santa Teresa.

¿Tenías algún objetivo yéndote de viaje?

– Sí, bastante simple – conocer el mundo y aprender algo de mí mismo.

– ¿Has conseguido alcanzarlo?

– Sí, creo que he visto un trocito del mundo (risa). Si se trata de mí mismo, he aprendido sobre todo como reducir las necesidades y ser feliz sin poseer muchas cosas. En tu ciudad tienes un piso o habitación, dentro de eso cienes de cosas más o menos importantes. Durante el viaje ves, que puedes vivir, teniendo en la mochila solo dos T-shirts , dos pares de calcetines y dos tipos de pantalones. Los lavas al día y ves, que no necesitas más. He encontrado unos viajeros con mochilas de 15 litros que viajaban con tantos “bienes” durante un año.

– ¿Has experienciado algunas situaciones peligrosas?

– Una vez me han robado calcetines en un festival de música, pero estaban sucias, por eso no me dio mucha pena (risa). Pero desde entonces solo llevo dos pares. Aparte de eso no había ningunos peligros. He sido amistoso para la gente del lugar, conversaba con ellos, respetaba sus costumbres. Quizás tenía suerte, pero esto bastaba.

– ¿Pues el viaje consiste solo de los momentos magníficos?

– La mayoría era así. Pero claro, como en la vida, también en el viaje aparecen momentos peores. Uno de los tribus en el sur de Africa tiene en su escudo un símbolo de la ola. Pregunté por el significado y me enteré que refleja todos los altibajos que vivimos en la vida. La consciencia que son inseparables da la esperanza cuando nos pasan cosas menos agradables, pero también obliga a recordar que no siempre todo se ve de color de rosa y a la vez deja apreciar mejor lo que tenemos.

– La pregunta siguiente partenece a las fáciles : ¿Cuál es el sentido de la vida?

– (risa) Si lo supiera… Pero el viaje seguramente me trajo algunas sugerencias. En Alemania el sentido de la vida consiste en ganar dinero para comprar cosas y si logras hacerlo, ganas para comprar otras cosas y así sin fin. Tu vida es cómoda, pero casi cada día es igual – por la mañana vas al trabajo, que muchas veces no te gusta, por las noches estás enfrente del ordenador o tele… Tengo una impresión, que la mayoría de mis paisanos no vive feliz. En Asia o África la gente parece alegrarse de la vida más, el tiempo corre de otra manera. Encuentras alguien desconocido en la calle, conversas dos horas y sigues caminando. Se puede preguntar, ¿Qué sacas de eso? El placer de una conversación interesante, el tiempo pasado amablemente, para esa gente ya es bastante. Para mí quizás esto es el sentido de la vida – tener tiempo para pasarlo sin prisa con personas cercanas, amigos, familia.

Otro valor es el conocimiento, que puede ser la mejor arma en la lucha por independencia o posibilidad de mejorar la vida tuya o de tus parientes. Esto falta muchas veces a la gente simple, por eso son mucho más susceptibles de manipulaciones. En RPA he conocido a dos familias pobres que destinaban su último dinero para la iglesia. Después de un cierto tiempo pensé que si la fe les de fuerza para luchar con la vida dura, quizás sí que esto tiene algún sentido. Por eso trato de no evaluar a nadie, puedo tener otra opinión sobre algún tema, pero respeto que otros tengan una diferente.

– La última pregunta: ¿por qué todos los viajeros llevan barbas?

– Esta es una pregunta mucho más difícil que la anterior. Pienso que esto es uno de los misterios inexplicables (risa).

Leave a comment: