Veronica y Roberto

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septiembre 13th, 2015
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¿Por qué hos habéis trasladado del Santiago hacia acá?

– La decisión la tomamos en un viaje que hicimos a Chiloé. Antes ya habíamos estado más veces por acá, pero un año llegamos en invierno y nos preguntamos ¿por qué no nos venimos a vivir acá? Creo que era una ansia de vivir más cerca a lo natural, a la tierrra, a la gente, al mar también. Las metropolis se hacen cada vez más difíciles para habitar. En Santiago hay 7 millones de habitantes, con tanta gente ninguna ciudad es muy habitable… Las distancias, el estrés, la gente anda enojada.
– Siendo jóven, recién titulada, me acuerdo que yo soñaba esta vida, idealizándola un poco. Pero a veces no puedes cumplir tus metas en unos momentos de tu vida, con la persona que yo estaba no era posible.
– En realidad nos pasó a los dos lo mismo, con las parejas que teníamos antes ninguno de los dos se habría ido a vivir en provincia. Esta vez hemos encontrado juntos una necesidad intíma de una vida más alejada… Afortunadamente como Verónica es profesora y yo soy doctor,  era más fácil, nos necesitan por todas partes (risa).
– Y ahora la decisión se dio muy facilmente, era un poco instintiva como nunca hemos parado de soñar con eso. Mucha gente dice que lo quiere hacer, muchos nos dicen que somos valientes. O si no eres valiente, eres loco (risa). ¿Como puedes a los 49 años dejar tu trabajo estable cuando ya eres la jefa de un proceso? Incluso mi jefe me preguntó como podía ir a un lugar donde llueve tanto, donde todo es gris: mira, vete para un año, mira como es y yo te cuido el trabajo y vuelves. Pero aceptación de esa propuesta habría implicado que ya pensaba venir fracasando.
– Yo también dejé la clínica de universidad de Chile dónde es difícil entrar, pero hay que dejarse jugar, nada más. Es cierto que mucha gente lo quiere hacer o esperan hasta jubilarse, pero nosotros no queríamos irnos tan viejos, para poder hacer cosas. A lo mejor al revés, a los 80 quizás vamos a  Santiago por motivos de salud! (risa) Ahora todavía hay ganas, energía…
– …y amor!
– Y eso!

¿Cómo es la isla Chiloe, la gente acá es distinta que en otras partes?

– La elección no era casual… yo he estado enamorado de Chiloé. Me encanta que no es solo un bosque, pero una mezcla de una cultura, de una civilización con bosque. Aunque la gente aquí no es tan fácil, no es que llegas y te reciben con manos abiertas.
– A mí me llaman doña! Como en las películas viejas! Vas a los vecinos y te acogen muy bién, pero no te hacen sentir igual. A nosotros nos atienden, empiezan a servir cosas…
– Pero eso hay que ver también con nuestras profesiones, es una cosa de autoridad.
– Y somos de Santiago para peor! (risa)
– Pero la gente de acá tiene algo muy lindo que es la cultura de cooperación. Se ayudan entre ellos y además cuidan la tradición de trabajos comunitarios – las mingas. Por ejemplo hay que plantar papas y de repente todos los vecinos se juntan en una casa! Lo mimso pasa con cosecha de manzanas de las que hacemos chicha. Todos ayudan y se turnan. La persona que pide ayuda, les da comida a los otros y se realiza un tipo de celebración. Aunque vives lejos de tu vecino, 100 o 150 metros, hay mucha cooperación y contacto. A veces te pagan con cosas de valor para ellos, un marmelada de mora, una gallina o unos huevos… Hay la cultura de intercambio, hay una reciprocidad bonita.
– Por otro lado hay mucha gente que viene de fuera y no hace ningun acercamiento. Por una cierta prepotencia económica y cultural del que viene de la ciudad que se nota, empiezan a formar una elite y la gente de aquí se cierra.

A nosotros en la isla la gente nos habla en la calle, especialmente los vagabundos.

– (risa) Hay algunos borrachitos que andan por las calles. En general lo que nos gusta muchísimo acá es la seguridad, hay muy, muy poca crimen en la isla. Yo dejo mi coche abierto por todas partes, o la casa aún. Aunque llegamos con otros hábitos, con alarmas y todo.
– A mí me robaron el auto en Santiago mirándolo! Yo estaba arriba en la consulta, lo miro mi auto, como lo tenía estacionado allí, me pongo a examinar un niño, de nuevo vuelvo a mirar y no había mi auto! Y era nuevo (risa)! Casi me morí, de verdad impresionante! Pero lo bueno es que los carabineros lo encontraron ese mismo día. Por suerte Chile no tiene comparación con otros países latinos, como Venezuela, Honduras, Colombia, incluso Argentina que recién ha aumentado mucho el peligro.

De nuestras experiencias se puede decir, que la gente de America del Sur parece ser muy amable. No temenmos ningun problema con viajar en autostop, conocemos a mucha gente muy abierta, como vosotrs – después de una charla duarante el viaje en vuestro ciche nos habéis invitado a vuestra casa.

– Nos gusta mucho recibir a la gente, tenemos el plan de abrir aquí un día una agroturística. Parece que la gente es parecida por todas partes, depende de como logras a conocer a la gente…

¿Hay todavía gente indígena en Chiloé?

– Sí, claro. Todos mis vecinos tienen apellidos indígena. Pero hay que entender una realidad de Chile que es distinta de la de Bolivia o Perú. En Chile casi no existe indígena puro ni Español puro. Somos mestizos. Además los hijos de los españoles y las mujeres indígenas por la ley recibían el nombre del padre. Hay más apellidos españoles en Chile, aunque 80% de la población tiene sangre indígena.
– Mi vecino Renato tiene primer apellido español y el segundo indígena. Don Segundo que nos arrienda la casa también, su segundo apellido es Marifilo. La mitad de tus alumnos también tienen apellidos indígena, no?
– Sí. Aquí hay una comunidad indígena, pero no es distinta de los Chilenos. Este conflicto en Araucanía que hay entre los indígena y los Chilenos es medio artificial en realidad, como lo veo yo. Artificial en el sentido que es menos una lucha por la identidad sino más por territorio. No defienden tanto su cultura, es más una lucha económica.
– Es cierto que mucho de la cultura Mapuche o Huilliche, que es de esta zona, se perdió. No funcionó y desaparació, pero hay ciertas cosas, por ejemplo en la medicina de Chiloé que se quedaron. Se usa mucha medicina de los curanderos, las hierbas.

¿Tú como doctor usas también los principios de la medicina tradicional?

– Sí, uso ciertas hierbas. Por ejemplo para liquidar los cólicos he incorporado el hinojo, una hierba que crece aquí, aunque en Santiago había usado otras medicinas.

Había un périodo en Europa cuando los médicos prescribían para cada problema de salud antibiótico…

– Creo que era en nivel mundial aún. Para mí antibióticos es un invento principal del siglo XX. Es lo que pudo bajar la mortalidad altísima, en Chile había mortalidad de 70 niños por mil nacidos y ahora 6-7. Tiene que ver con muchas cosas, pero los antibióticos jugaron un papél muy importante. Lo que pasa es el abuso y se usan cuando no es necesario… Pero creo que ahora crece la consciencia.
Aunque existe automedicación de antibióticos. Normalmente tienes que presentar receta para comprarlo, pero resulta que en unas farmacias más chicas te los venden sin problema!
Por otro lado hay cada vez más medicinas alternativas, aquí en hospital de Castro tienen una machi Mapuche, que es como una curandera, que maneja principalmente hierbas y hace ceremonias. Hay una alternativa en el hospital, la gente yendo a la consulta recibe consejo por donde mejor manejar el problema. Hace poco tenían también reiki japones como parte de las terapias. La medicina mapuche está incorporada en la medicina en muchas partes del Chile, no solo en la zona.

¿En Chile también se cree en Pachamama?

– No, solo algunos grupos Aymara en el norte. Incluso los grupos Mapuches han tratado de volver a sentir eso, pero no es que lo tengan incorporado, la mayoría va a la iglesia, son católicos o evangélicos. Hay un sincretismo también, combinan algunas creencias suyas con lo más cercano al cristianismo.

¿Podéis acordaros del tiempo de la dictadura en Chile? Eráis niños en ese tiempo.

– Cuando se produjo el golpe militario en 1973 yo tenía 11 años…
– …yo tenía 8.
– Yo lo viví más porque, me acuerdo del periodo anterior a la dictadura. Chile ganó democraticamente en 1970 un gobierno socialista y se trató de hacer una revolución socialista por la vía democrática. Pero fue en realidad un cambio brusco, que descadenó una reacción de grupo de derecha económica, incluyendo apoyo de Estados Unidos, estábamos en plena guerra fría, entonces fue un experimento que costó caro. En esa época el gobierno de Unidad Popular  tampoco tenía la mayoría y es muy difícil hacer los cambios tan profundos que querían sin tener la mayoría. En el momento del golpe mucha gente estaba en contra del proceso que se estaba viviendo. Igual los militares no tenían tanto rechazo, porque alrededor de 55% de la gente lo único que quería era que se terminaran esos tres años de Salvador Allende, porque la situación económica del pais era muy caótica. Había que hacer cola (risa)! Faltaba comida, crecía el mercado negro, la inflación era altísima.
– Es interesante, como Chile tenía una tradición democrática importante, había vivido casos de autoritorismo, pero muy puntuales, no como en muchos países de America Latina. No, en Chile teníamos república que funcionó desde el año 1823.
– Yo me acuerdo que se tenía que escodner mucho en el periodo de la dictadura. A mi casa llegaban unas revistas y en ese tiempo teníamos que esconderlas o quemarlas, porque en cada momento podían llegar los militares a tu casa. La gente era muy reprimida. Era una dictadura dura en el sentido que manejaban todo, toda la información, los libros… Cuando sucedió el golpe, yo estaba en casa de mi abuelo escuchando la radio. Me acuerdo como hay como hablaban sobre el bombardeo de la casa de gobierno – la Moneda.
– De mi casa se veía el humo…
– Y que sacaron a Salvador Allende que se suicidó.

¿Cómo terminó la dictadura de Pinochet?

– Hubo un proceso después de los años 80 de protestas considerables, en esa época yo estaba en la Universidad ya. Muchas manifestaciones partieron de la Universidad y se fueron masificando, la gente salió a las calles. Había muertos, los militares venían con tanques, era muy, muy duro. Entre 73 y 80 la gente estaba muy adormecida, las protestas empezaron el 82 que coincidió con la crisis económica. Los primeros años de dictadura eran bonanza económica comparando con la época de Unidad Popular, pues muchos no se daban cuenta de verdad de lo que pasaba con el país. Había un cierto sentimiento de seguridad, como todo estaba controlado. Todas casas eran registradas por los militares.
Al mismo tiempo exiliaban a mucha gente, entre ellos Michel Bachelet, asesinaron a su papá, ella fue torturada. Un montón de gente desapareció. En un momento tenían que empezar manifestaciones sociales. Mucha influencia tenía la música, había grupos que se escuchaban clandestinamente. Victor Jara se convirtió en un símbolo, era un cantautor, un artista completo, un poeta, hacía much música revolucionaria. Fue esesinado en Estadio Chile, su cuerpo agujeteado por 40 balas fue tirado a la calle. Hoy en día el Estadio lleva su nombre. Ya fue hace… 40 años y ahora están condenando a unas personas responsables por el asesino.
Pero lo curioso es que el Pinochet a pesar de lo duro que fue y de los muertos, torturados que hubo, todo lo trágico, es una de las pocas historias en la que un dictador pone sus reglas que incluyen un previsito si se queda o no se queda, estaba seguro que iba a ganar, pero lo pierde en año 88 y…lo respetó. Esto es curioso, porque pasamos a la democracia sin más desbordamiento de sangre. Un poco parecido a historia de Franco, pero ese gobernó 50 años, el Pinochet -17.Antes de la votación se permitió la publicidad por el sí o por el no, incluso en la televisión. Por fin podías manifestar y salir a las calles, aunque con susto.
– Y cuando ganó ¨no¨, la celebración que hubo! Precioso! Los aparatos de represión siguieron funcionando un año más, igual uno no lo veía. También Pinochet siguió con su función de comandante en jefe y puede ser que se metía en todo o manipulaba hasta que dejó su comandancia.
En celebraciones patrias se hace una parada militar y hay una tradición que obliga a un militar pedir permiso al presidente. En la primera parada que fue después de la dictadura el hombre en vez de acercarse al presidente, lo ignora y le habla al Pinochet! Al día siguiente lo dieron de baja. Y bueno, el Pinochet siguío siendo un fantasma hasta que se murió.
– Y nosotros fuimos a celebrar a Plaza de Armas (risa), pero todavía hay gente que lo ama, icluido mi mamá… Era carismático.
– Sí, en una entrevista dijo que no había ni una pluma que el no supiera.
– Al final había varios juicios, pero se murió antes de se resolvieran, pero sus principales colaboradores están presos.

¿Y qué tal ahora Chile? ¿Qué cambios en la sociedad hay, qué direcciones de desarrollo?

– El rumbo que tomó la democracia era un rumbo capitalista, que funcionó porque produjo un crecimiento económico igual a un costo alto por las diferencias que hay entre los ingresos, por la brecha económica. De todos modos generó y sigue generando crecimiento y empleo, estamos con tasa de desempleo al nivel nacional del 6-7% y la pobreza disminuyó mucho en Chile desde los años 70. Ultimamente he oído un economista derecha hablando que Chile recauda un impuesto (incluso antes de la reforma de Michel Bachelet que subió el impuesto) lo que era su producto geográfico brutto hace 20 años, pues solo un impuesto recauda todo lo que producía! Pues el crecimiento ha sido super importante.
– Ahora a pesar de todo eso es un país que tiene mayor desigualdad económica. Pero eso hay que atacar con la parte de educación principalmente… Aquí la educación se hizo un negocio y causa muchas problemas.

¿Es un país conservativo? ¿Cómo es la ética e importancia de religión?

– Chile sigue siendo un país católico, pero como se dice aquí cada uno es católico a su manera. La gente sigue creyendo sin duda, hay manifestaciones populares religiosas que son masivas, en la peregrinación  a la Virgen en Santiago toman parte millón de personas! Por otro lado hay mucha desconfianza en la iglesia sobre todo por casos de pedofilia, por lo tanto la autoridad de la iglesia como institución que marca tendencias e influencias políticas o culturales se ha ido perdiendo. Pero no la religiosidad. La iglesia evangélica también ha crecido harto. Parece que estos son problemas por todas partes, problemas del Vaticán.
– La sociedad también se va liberalizando hacia ver el mundo con otros ojos, antes por ejemplo había rechazo enorme de las personas homosexuales permanecían en anonimato, ahora el pais es mas abiert en este sentido.
– Aunque todavía nos falta mucho. Hace un o dos años salió una ley nueva de discriminación y que tiene que ver con un asesinato muy cruel a un joven que era homosexual.
– Sí, era un grupo de jóvenes neonazis… Ese crímen era muy terrible y tiene que ver con homofobia todavía presente. Igual nos falta más protección, aunque el camino está bién. Todavía somos más conservativos que en Europa, también a veces falta coherencia entre lo que se dice y la actuación. Aquí no había divorcios hasta hace 10 años, pero la gente se divorcia igual, porque un registro legal anulaba el matrimonio. Era absurdo!

¿La gente se siente Chilena o ponen esfuerzo a buscar los raíces europeos?

– Creo que la gente, salvo algunas pequeñas colonias de hijos de imigrantes españoles, árabes o alemanes en el sur,  que tienen una base cultural y una ligación con los países de orígen importante, la mayoría se siente Chilena. Ahora con la globalización Chile se abrió mucho con el mercado y socialemente, todo llega de fuera, hay sobre todo en las ciudades una incorporación de las cosas de fuera, supermercado, los malls, McDonald´s, el shopping (risa), pero hay a la vez reacción de volcarse a la familia, al pastel de choclo, a la selección Chilena de fútbol. Se trata de sentirse identificado con la cultura local, aunque estés abierto y tengas amigos por todas partes, internet, facebook y WhatsApp.
– Chile es el país de Latinamerica con más celulares per cápita, hay como 2 por persona, es increíble, hay más celulares que personas (risa)! Todo el mundo está conectado aún aquí en Chiloé…

¿Esto causa problemas en la escuela?

– Yo había pensado que acá los niños iban a ser mucho menos “contaminados”, pero no es verdad, están super conectados aún estándo en la isla tan extrema.
– En Chile para Navidades o para el Día de Niños se regalan celulares.
– O tablets… Todo touch, nativos digitales.

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